El punto de partida es siempre el mismo: el precio internacional del oro, que se fija a diario en el mercado de Londres y se publica en dólares por onza. Lo explicamos en cómo se fija el precio del oro. Todo lo que te paguen se mide contra esa referencia, y lo que cambia es cuánto descuento aplica cada comprador y por qué.
No todo el oro es igual
Lingotes y monedas de inversión
Pureza certificada y formato reconocido. Se venden cerca del precio del metal porque el comprador puede revenderlos sin fundirlos. Es el oro que mejor conserva su valor al vender.
Joyas y oro de baja ley
Se paga por el contenido de oro fino, que depende de los quilates, y casi siempre como metal para fundir. El trabajo de joyería rara vez se paga, salvo piezas de firma o antigüedades.
Monedas de colección
Algunas valen más que su oro por rareza o estado. Venderlas al peso es regalar la diferencia: conviene que las valore alguien que conozca el mercado numismático.
Cómo no malvender
Antes de vender, calcula el valor del metal: peso en gramos, por la pureza, por el precio del día en euros por gramo. Con esa cifra en la mano, compara ofertas por escrito. Desconfía de quien no dice el precio por gramo que aplica, de quien quiere quedarse la pieza "para mirarla" y de las prisas. Para lingotes y monedas de inversión, busca un comprador que recompre producto de inversión y no uno que pague todo como chatarra.
Quien compra oro tiene que identificarte con tu DNI y registrar la operación, así que desconfía de quien no lo pida. Y guarda las facturas o certificados de compra: acreditan la pureza, facilitan una mejor oferta y son la prueba del precio de compra para Hacienda.
Qué pasa con Hacienda
Si vendes por más de lo que te costó, la diferencia es una ganancia patrimonial que se declara en el IRPF. Si el oro lo heredaste, el valor de compra es el que se declaró en el Impuesto de Sucesiones. El detalle está en la fiscalidad de vender oro y en heredar oro físico.
Cómo lo hacemos en Equus Capital
Cuando un cliente quiere vender, primero valoramos pieza por pieza con el precio del día, separamos lo que es producto de inversión de lo que es metal para fundir y le acompañamos en la venta para que cobre el valor real. Y si lo que quiere es reorganizar su patrimonio, le explicamos las alternativas antes de vender.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé cuánto vale mi oro?
Multiplica el peso en gramos por la pureza y por el precio del oro del día en euros por gramo. Esa es la referencia del valor del metal; las ofertas se comparan contra ella.
¿Pagan lo mismo por un lingote que por una joya?
No. Lingotes y monedas de inversión se venden cerca del precio del metal; las joyas se pagan casi siempre por su oro fino como metal para fundir.
¿Qué documentos necesito para vender oro?
Tu DNI, porque el comprador debe identificarte y registrar la operación, y si los tienes, las facturas o certificados de compra.
¿Tengo que declarar la venta de oro?
Sí, si hay ganancia: la diferencia entre el precio de venta y el de compra tributa en el IRPF como ganancia patrimonial.
¿Qué hago con monedas antiguas?
Que las valore alguien que conozca el mercado numismático antes de venderlas al peso: algunas valen más que su oro.
Aviso de riesgo. Contenido informativo, no es asesoramiento de inversión personalizado. Invertir en activos reales como metales, créditos o inmuebles implica riesgos, incluida la posible pérdida del capital, y las plusvalías pasadas no garantizan resultados futuros.