Comprar oro de inversión está exento de IVA, eso ya lo sabe casi todo el mundo. Pero, ¿y cuando lo vendes? Ahí entra otro impuesto que conviene conocer antes para no llevarte sorpresas: el IRPF sobre la ganancia patrimonial.

Comprar y vender no tributan igual

Son dos momentos fiscales distintos. Comprar oro de inversión: sin IVA. Vender oro con beneficio: tributa en tu declaración de la renta como ganancia patrimonial, igual que si vendieras acciones.

Cómo se calcula la ganancia

La ganancia es la diferencia entre el precio de venta y el precio al que compraste (conservar las facturas es fundamental). Sobre esa ganancia se aplican los tramos del ahorro del IRPF:

LA FACTURA ES TU MEJOR ALIADA

Si no puedes acreditar a qué precio compraste, Hacienda puede considerar que la ganancia es el importe íntegro de la venta. Guarda siempre las facturas de compra con su fecha y precio: es lo que te permite pagar solo por el beneficio real.

¿Y si vendo con pérdidas?

Si vendes por debajo de lo que pagaste, generas una pérdida patrimonial que puedes compensar con otras ganancias del ahorro, reduciendo tu factura fiscal.

Claves para una venta eficiente

El oro se compra sin IVA, pero se vende con IRPF. Saberlo de antemano te permite planificar y quedarte con más de tu beneficio.

Información divulgativa, no asesoramiento fiscal. Los tramos y reglas del IRPF pueden cambiar cada ejercicio; confirma la normativa vigente en el momento de la venta.