Comprar oro de inversión está exento de IVA, eso ya lo sabe casi todo el mundo. Pero, ¿y cuando lo vendes? Ahí entra otro impuesto que conviene conocer antes para no llevarte sorpresas: el IRPF sobre la ganancia patrimonial.
Comprar y vender no tributan igual
Son dos momentos fiscales distintos. Comprar oro de inversión: sin IVA. Vender oro con beneficio: tributa en tu declaración de la renta como ganancia patrimonial, igual que si vendieras acciones.
Cómo se calcula la ganancia
La ganancia es la diferencia entre el precio de venta y el precio al que compraste (conservar las facturas es fundamental). Sobre esa ganancia se aplican los tramos del ahorro del IRPF:
- 19% hasta 6.000 €
- 21% de 6.000 a 50.000 €
- 23% de 50.000 a 200.000 €
- tramos superiores para cantidades mayores
Si no puedes acreditar a qué precio compraste, Hacienda puede considerar que la ganancia es el importe íntegro de la venta. Guarda siempre las facturas de compra con su fecha y precio: es lo que te permite pagar solo por el beneficio real.
¿Y si vendo con pérdidas?
Si vendes por debajo de lo que pagaste, generas una pérdida patrimonial que puedes compensar con otras ganancias del ahorro, reduciendo tu factura fiscal.
Claves para una venta eficiente
- Conserva todas las facturas de compra.
- Planifica en qué año vendes (puedes repartir ventas para no saltar de tramo).
- Recuerda que el oro físico de inversión no tiene retención: el cálculo lo haces tú en la renta.
El oro se compra sin IVA, pero se vende con IRPF. Saberlo de antemano te permite planificar y quedarte con más de tu beneficio.
Información divulgativa, no asesoramiento fiscal. Los tramos y reglas del IRPF pueden cambiar cada ejercicio; confirma la normativa vigente en el momento de la venta.