El oro físico tiene una ventaja evidente como patrimonio familiar: conserva valor, no depende de ningún banco y se transmite de una generación a otra. Pero en una herencia se trata como cualquier otro bien. Hay que inventariarlo, valorarlo y declararlo, y lo que hagas al heredar condiciona los impuestos cuando decidas venderlo.
El oro forma parte de la herencia
Lingotes, monedas y joyas del fallecido se incluyen en el inventario de la herencia y en el Impuesto de Sucesiones. Hay una confusión frecuente con el ajuar doméstico, que la ley valora automáticamente en el 3 % de la herencia: el oro de inversión y las joyas de valor extraordinario no quedan cubiertos por ese porcentaje y deben declararse aparte, por su valor.
En la Comunitat Valenciana, cónyuge, hijos y padres tienen una bonificación del 99 % en el impuesto, así que declarar bien el oro rara vez supone pagar mucho. Ocultarlo, en cambio, sí puede salir caro.
Cómo se valora el oro heredado
Identificar qué hay
Peso, pureza y formato de cada pieza. Un lingote con certificado de refinería reconocida se valora casi directamente; una moneda de inversión también; una joya exige separar el valor del metal del de la pieza.
Valor a la fecha del fallecimiento
Se toma el valor de mercado del día del fallecimiento, no el del día en que se hace la herencia. Con el precio del oro moviéndose, conviene documentar esa fecha con una valoración profesional.
Certificar y documentar
Un informe de valoración con el detalle de cada pieza protege ante una comprobación de Hacienda y, sobre todo, fija el valor que servirá de referencia si se vende más adelante. Si no hay documentación, puede certificarse el oro físico.
Qué pasa en el IRPF cuando lo vendes
Al vender el oro heredado, el heredero tributa en el IRPF por la ganancia: la diferencia entre el precio de venta y el valor que se declaró en Sucesiones. La revalorización que el oro tuvo en vida del fallecido no tributa en el IRPF de nadie. Por eso infravalorar el oro al heredar es una mala idea incluso si no hay impuesto que pagar: todo lo que no declares ahora aparecerá como ganancia cuando lo vendas. Los detalles están en la fiscalidad de vender oro.
Tras un fallecimiento es habitual vender el oro al primer comprador de la zona para repartir entre herederos. Las tiendas de compra de oro pagan por el peso con un descuento importante y no reconocen el valor de monedas y lingotes de inversión. Antes de vender, conviene saber qué vale cada pieza.
Venderlo, repartirlo o conservarlo
No siempre hay que vender. El oro se reparte bien entre herederos si hay piezas estandarizadas, y el oro de inversión está exento de IVA, lo que lo hace eficiente para conservarlo. Si se decide mantener, la custodia importa: lo explicamos en dónde guardar oro físico.
Cómo lo resolvemos en Equus Capital
Tenemos en casa las dos cosas que necesita el heredero: el equipo jurídico que tramita la herencia y declara el oro con la bonificación que corresponda, y el conocimiento del mercado de metales para valorarlo, custodiarlo o venderlo a su precio real. La primera consulta es gratuita.
Preguntas frecuentes
¿Hay que declarar el oro en la herencia?
Sí. Lingotes, monedas y joyas del fallecido forman parte de la herencia y se declaran en el Impuesto de Sucesiones por su valor a la fecha del fallecimiento.
¿El oro entra en el 3 % del ajuar doméstico?
No. El oro de inversión y las joyas de valor extraordinario no quedan cubiertos por el 3 % del ajuar y deben declararse aparte, por su valor.
¿Cuánto se paga de Sucesiones por heredar oro en Valencia?
Depende del parentesco. Cónyuge, hijos y padres tienen en la Comunitat Valenciana una bonificación del 99 % en la cuota, por lo que el impuesto suele ser muy reducido.
¿Qué impuesto pago si vendo el oro heredado?
El IRPF sobre la ganancia: la diferencia entre el precio de venta y el valor declarado en Sucesiones. La revalorización anterior al fallecimiento no tributa.
¿Es buena idea vender el oro en una tienda de compra de oro?
Normalmente no es la mejor opción para oro de inversión: pagan por peso con descuento y no reconocen el valor de monedas y lingotes certificados. Conviene valorarlo antes.
Aviso de riesgo. Contenido informativo, no es asesoramiento de inversión personalizado. Invertir en activos reales como metales, créditos o inmuebles implica riesgos, incluida la posible pérdida del capital, y las plusvalías pasadas no garantizan resultados futuros.