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Cuando alguien decide tener oro en su patrimonio, la primera duda ya no es si comprarlo, sino cómo. Hay dos caminos: comprar lingotes o monedas a tu nombre, o comprar participaciones de un producto cotizado que replica el precio del oro. Los dos suben y bajan con la cotización. Ahí terminan las semejanzas.

Qué compras en cada caso

Con el oro físico compras metal: lingotes o monedas de inversión, identificados y a tu nombre, que puedes tener en casa, en una caja de seguridad o en una custodia especializada. Si mañana quieres tocarlo, venderlo, regalarlo o dejarlo en herencia, el activo existe y es tuyo.

Con un ETF de oro compras un valor cotizado. En Europa, además, la mayoría de estos productos no son técnicamente fondos sino ETC (exchange traded commodities): títulos de deuda emitidos por una entidad financiera y respaldados por oro que custodia esa entidad. Tú no eres propietario del oro, eres acreedor del emisor. Si todo va bien, el resultado es el mismo que tener el metal. Si algo falla en la cadena (emisor, custodio, bróker), tu posición depende de terceros.

ORO FÍSICO

  • Eres propietario del metal, identificado y a tu nombre.
  • Sin contraparte: no depende de ningún emisor ni bróker.
  • Exento de IVA en formato de inversión.
  • Coste de entrada (prima sobre cotización) y custodia si la externalizas.
  • Se vende a un comprador profesional en pocos días.
  • Se hereda, se regala y se traslada como cualquier bien.

ETF / ETC DE ORO

  • Eres titular de un valor financiero que replica el precio.
  • Depende de emisor, custodio y bróker.
  • Sin IVA, con comisiones de bróker y de gestión anual.
  • Se compra y se vende en segundos en horario de mercado.
  • Entrega física reservada a grandes volúmenes: el particular recibe dinero.
  • Cómodo para importes pequeños y para operar a menudo.

Fiscalidad en España: parecida al vender, distinta al comprar

Al comprar, el oro de inversión (lingotes de pureza mínima de 995 milésimas y monedas reconocidas) está exento de IVA. Un ETC tampoco lleva IVA, pero pagas la comisión de compra de tu bróker.

Al vender, en los dos casos la plusvalía tributa en el IRPF como ganancia patrimonial dentro de la base del ahorro, por tramos. No hay ventaja fiscal de uno sobre otro en la venta. Lo que sí cambia es esto: los ETF y ETC de oro no se benefician del régimen de traspaso entre fondos que permite diferir el impuesto, así que vender para cambiar de producto tributa igual que vender oro físico.

Tienes los tramos y un ejemplo de cálculo en cuánto oro puedes vender sin declarar.

Costes: lo que se ve y lo que no

En el oro físico los costes se concentran en dos momentos. Al comprar pagas una prima sobre la cotización, mayor en monedas y lingotes pequeños y menor en lingotes grandes. Al vender, el comprador aplica un margen sobre la cotización del día. Entre medias, si guardas el metal tú mismo, no hay coste anual; si lo dejas en custodia profesional, una cuota.

En un ETC los costes son continuos: una comisión de gestión que se descuenta cada día del valor de la participación, comisiones de compra y venta del bróker, en algunos casos custodia de valores, y la horquilla entre precio de compra y de venta. Cada partida es pequeña. Sumadas durante diez años, dejan de serlo.

"El oro físico cuesta más el día que lo compras. El ETF cuesta un poco cada año que lo tienes. Con horizonte largo, la balanza se inclina hacia el metal."

Liquidez: rapidez frente a independencia

Un ETC se vende en segundos mientras el mercado está abierto, y el dinero llega a tu cuenta en un par de días. El oro físico se vende a un comprador profesional a la cotización del día menos un margen; en Equus Capital recompramos a nuestros clientes y la operación se cierra en pocos días, con el metal ya custodiado.

Si tu prioridad es entrar y salir a menudo, gana el ETC. Si tu prioridad es que el activo no dependa de que un mercado esté abierto ni de que un intermediario responda, gana el físico.

El riesgo que no aparece en el folleto

Los ETC más grandes están respaldados por lingotes reales en cámaras de un custodio, con auditorías periódicas. Es cierto. Pero la propiedad de esos lingotes es del vehículo, no tuya, y el derecho a pedir la entrega física está reservado a participantes autorizados y a importes muy grandes. El particular siempre cobra en dinero, al precio que marque el mercado ese día.

El oro físico elimina esa cadena de terceros. A cambio, añade el riesgo de custodia: robo, pérdida o deterioro si lo guardas en casa. Por eso, salvo cantidades pequeñas, recomendamos custodia especializada, asegurada y a nombre del cliente; nosotros trabajamos con Loomis.

¿Y en una herencia?

Los dos entran en el inventario por su valor de mercado en la fecha de fallecimiento y tributan en el Impuesto de Sucesiones. La diferencia es práctica: un ETC aparece en el extracto del bróker; el oro físico hay que localizarlo, identificarlo y valorarlo, y conviene que existan facturas de compra. Lo explicamos en heredar oro físico: impuestos y pasos.

Cuál encaja con cada objetivo

El ETC encaja si quieres una exposición táctica al oro dentro de una cartera de bróker, con importes pequeños, y prevés entrar y salir varias veces.

El oro físico encaja si lo que buscas es reserva de valor a largo plazo, un patrimonio que se pueda dejar en herencia, independencia del sistema financiero y la tranquilidad de que el activo existe y es tuyo.

Muchos inversores combinan ambos: una base en metal físico que no se toca y una parte pequeña en ETC para moverse. Lo importante es saber qué papel cumple cada uno antes de comprar.

CaracterísticaOro físicoETF / ETC de oro
Qué poseesMetal a tu nombreUn valor financiero
IVA en la compraExento (oro de inversión)Sin IVA
Impuesto al venderGanancia patrimonial, IRPFGanancia patrimonial, IRPF
Traspaso sin tributarNoNo
Coste de entradaPrima sobre cotizaciónComisión de bróker
Coste anualSolo custodia, si la contratasComisión de gestión diaria
Riesgo de contraparteNingunoEmisor, custodio y bróker
Entrega físicaSiempreSolo grandes volúmenes
Rapidez para venderPocos díasSegundos, en horario de mercado
En una herenciaSe localiza y valora el metalAparece en el extracto

Preguntas frecuentes

¿Un ETF de oro está respaldado por oro real?

Los ETC más grandes sí: guardan lingotes en cámaras de un custodio y publican auditorías. Pero la propiedad es del vehículo, no del inversor, y existen productos sintéticos que replican el precio con derivados sin tener metal. Hay que leer el folleto.

¿Puedo pedir que me entreguen el oro de un ETF?

En la práctica, no. La entrega física está reservada a participantes autorizados y a importes muy grandes. El particular siempre recibe dinero.

¿Cuál paga menos impuestos al vender?

Ninguno de los dos tiene ventaja: la plusvalía tributa como ganancia patrimonial en la base del ahorro del IRPF, por tramos, en ambos casos.

¿Es más seguro el oro físico?

Elimina el riesgo de contraparte, pero añade el de custodia. Por eso lo custodiamos en Loomis, asegurado y a nombre del cliente, en lugar de en casa.

¿Se puede empezar con poco en oro físico?

Sí. La compra periódica de monedas o lingotes pequeños permite construir una posición mes a mes. Lo contamos en cómo comprar oro cada mes.

Conclusión

El ETF de oro es una herramienta cómoda para seguir el precio. El oro físico es otra cosa: un bien que posees, sin promesas de nadie en medio. Para una reserva de valor que quieres conservar años y dejar a los tuyos, el metal a tu nombre es lo que tiene sentido. Para moverse, el ETC. Y si dudas, piensa primero para qué quieres el oro y decide después cómo lo compras.